La administración de Donald Trump mantuvo sanciones sobre los sectores turístico, energético y financiero de Cuba y reforzó la presión con un bloqueo petrolero desde el 29 de enero. (AFP)
El sector turístico de Cuba atraviesa su peor momento en dos décadas tras la salida parcial o total de las cuatro grandes cadenas hoteleras internacionales que operaban en la isla en el transcurso de una sola semana.
En los primeros cuatro meses de 2026, la isla recibió 328.608 turistas internacionales, un 55,8% menos que en el mismo período del año anterior. La administración de Donald Trumpmantiene sanciones focalizadas en los sectores turístico, energético y financiero, e intensificó la presión con un bloqueo petrolero vigente desde el 29 de enero.
Meliá Hotels International, la cadena española con mayor presencia en Cuba, anunció su salida “inmediata” de 15 de los 35 resorts que gestionaba. Iberostar, de la misma nacionalidad, comunicó el abandono de 12 de sus 18 establecimientos. En ambos casos, la propiedad de los inmuebles permanece en manos de empresas estatales cubanas.
El grupo hotelero argumentó que “el contexto geopolítico social, legal y económico” de la isla motivó la decisión, descrita como “una combinación de circunstancias sobrevenidas ajenas a la capacidad de gestión o actuación” de la compañía. Iberostar empleó términos similares para justificar su retirada parcial.
A estas dos retiradas se sumaron las del grupo canadiense Blue Diamond, que cesó su actividad de forma total en Cuba, y de la indonesia Archipiego International, que operaba seis establecimientos en el país caribeño.
Las hoteleras no fueron las primeras en actuar. Desde el inicio del bloqueo petrolero, la mayoría de las aerolíneas que operaban rutas hacia Cuba suspendieron sus frecuencias. Las cuatro compañías canadienses que conectaban la isla con el país cesaron operaciones, al igual que las dos aerolíneas rusas.

