Diferentes países y organismos internacionales manifestaron su solidaridad y ofrecieron asistencia humanitaria a Venezuela después de que dos poderosos terremotos sacudieron el país este miércoles.
La cifra de muertos y heridos ha ido aumentando con el paso de las horas, y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró estado de emergencia en el país.
El director ejecutivo de la Oficina de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops), Jorge Moreira da Silva, declaró que los informes muestran «una pérdida considerable de vidas humanas, numerosos heridos y graves daños en viviendas e infraestructuras vitales» tanto en Caracas como en otras zonas.
Las autoridades en Venezuela movilizaron a cientos de equipos de emergencia para buscar sobrevivientes, al tiempo que llamaron a los médicos y enfermeros para que se presenten a trabajar y atiendan a los heridos.
Pero con la frágil infraestructura del país —incluidos los sistemas de salud, electricidad y comunicaciones que se han visto rezagados durante años debido a la crisis política y económica—, Venezuela enfrenta enormes obstáculos para atender la respuesta de emergencia.
El Comando Sur de EE. UU. (Southcom), que supervisa las actividades de las fuerzas estadounidenses en América del Sur, informó que el mayor general Kevin Jarrard llegó a Caracas para coordinar el apoyo del Departamento de Defensa a las labores de socorro.
En una publicación en redes sociales, el comando indicó que contribuirá a «facilitar el traslado rápido y vital de personal de respuesta, equipos y ayuda humanitaria hacia las zonas afectadas».

