Estados Unidos intensificó durante la madrugada de este viernes su campaña de bombardeos aéreos contra el régimen iraní y atacó varios puentes, además de derribar una torre en un puerto estratégico del país. En ese contexto, el presidente Donald Trump advirtió con lanzar una ofensiva aún mayor contra la infraestructura crítica iraní para presionar a Teherán a desistir del bloqueo sobre el estrecho de Ormuz.
En respuesta, Irán lanzó nuevos ataques con misiles contra países aliados de Washington en Medio Oriente. Qatar, Jordania, Bahréin y Kuwaitfueron alcanzados por los bombardeos iraníes después de la ofensiva estadounidense contra “decenas de objetivos militares iraníes”. Además, el régimen disparó proyectiles contra la base de Al-Tanf, en Siria. Qatar confirmó la interceptación de «varios ataques contra el Estado”, reivindicados por la Guardia Revolucionaria Islámica en comunicados difundidos por la agencia Tasnim.
En paralelo, la Casa Blanca aseguró que Irán mantiene interés en alcanzar un acuerdo con Estados Unidos pese a la escalada militar. Sin embargo, Reuters informó que el régimen pidió a sus aliados hutíes en Yemen que estén preparados para cerrar el estrecho Bab el-Mandeb, la ruta petrolera del Mar Rojo, si el Comando Central de Estados Unidos ataca la infraestructura eléctrica iraní.
Estados Unidos desmintió las afirmaciones de Irán de que sus fuerzas mataron o capturaron militares estadounidenses durante un ataque en la zona militar de Al Tanf, en Siria, según informó el Comando Central de EEUU (Centcom).
En un mensaje publicado en redes sociales, el Centcom calificó de “falsa” la afirmación difundida por las autoridades iraníes de que sus fuerzas atacaron la zona de Al Tanf y ocasionaron la muerte de tropas estadounidenses durante la operación.
“Ningún soldado estadounidense en la región ha muerto o ha sido capturado recientemente”, señaló el mando militar estadounidense.
El desmentido llega después de que Teherán afirmara este viernes haber atacado y destruido objetivos estadounidenses en Siria y Qatar en una nueva oleada de operaciones en represalia por los ataques de Washington contra su territorio.
Miles de simpatizantes de los rebeldes hutíes del Yemen salieron a las calles de Saná, la capital controlada por los insurgentes, para mostrar su apoyo al movimiento chií y rechazar la intervención militar de Arabia Saudita en el país árabe tras la escalada de tensión de esta semana.
La manifestación fue convocada por el líder insurgente, Abdelmalek al Huti, en la plaza capitalina de Sabeen, donde los congregados corearon consignas contra Riad, que desde 2015 interviene en el Yemen al frente de una coalición militar que apoya al Gobierno internacionalmente reconocido del país.
“Sacrificaremos nuestras vidas por ti”, fue uno de los cánticos de la multitud para Al Huti, según constató la agencia de noticias EFE, mientras que los manifestantes también ondearon armas y banderas de los rebeldes mientras cantaban “No habrá tregua después de hoy” y prometían “Guerra de escalada y ataque” contra Arabia Saudita.
La concentración fue convocada después de que el pasado lunes el Ejército yemení bombardeara el aeropuerto internacional de Saná para impedir el aterrizaje de un avión iraní que trasladaba a una delegación de los hutíes desde Teherán, aunque los rebeldes acusaron a Arabia Saudita de efectuar el ataque.
Riad no se ha pronunciado públicamente sobre esta acusación.

