En 2024, el Hospital Municipal de Engombe, ubicado en Santo Domingo Oeste, atendió a 19,340 pacientes de origen haitiano en su área de emergencias, lo que representó el 31.8% del total de 60,761 atenciones registradas ese año.
Sin embargo, a partir de abril de 2025, el gobierno dominicano implementó un protocolo de verificación migratoria en 33 hospitales públicos, incluyendo el Hospital de Engombe. Este protocolo exige a los pacientes extranjeros presentar documentación que acredite su estatus migratorio y cubrir los costos de los servicios médicos recibidos. En caso de no cumplir con estos requisitos, los pacientes son atendidos médicamente y, una vez recuperados, pueden ser deportados.
Estas medidas han generado preocupación entre la población haitiana en el país, llevando a una disminución en la asistencia de pacientes extranjeros en hospitales como el de Engombe. Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han denunciado que estas políticas pueden poner en peligro la vida de muchos haitianos enfermos, quienes temen acudir a los hospitales por miedo a ser expulsados.
A pesar de estas restricciones, las autoridades de salud han enfatizado que los servicios esenciales están garantizados para todos los pacientes, independientemente de su nacionalidad. El director del Servicio Nacional de Salud (SNS), Mario Lama, explicó que los agentes migratorios intervienen después de que los pacientes reciben atención médica y que, en casos especiales, se garantiza el seguimiento hospitalario necesario.
Estas políticas reflejan el desafío de equilibrar el control migratorio con la garantía del derecho universal a la salud, en un contexto de alta demanda de servicios médicos por parte de la población haitiana en la República Dominicana.

