La decisión del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) de adelantar la elección de su candidato presidencial para las elecciones de 2028 al primer trimestre de 2026 ha generado una notable división interna y críticas tanto dentro como fuera del partido.
Oposición de los presidenciables
Abel Martínez, exalcalde de Santiago y candidato presidencial en 2024, ha sido uno de los pocos en manifestar públicamente su desacuerdo con la medida, argumentando que la selección debe realizarse estrictamente dentro del marco legal correspondiente y respetando los tiempos establecidos por la ley electoral.
Otros aspirantes, como Francisco Domínguez Brito, Charles Mariotti, José Dantés, Andrés Navarro y Rubén Bichara, también han expresado su oposición a la decisión del Comité Político, aunque algunos han optado por mantener un perfil bajo para evitar confrontaciones públicas.
Advertencias de la Junta Central Electoral (JCE)
La JCE ha recordado a los partidos políticos que la precampaña electoral para las elecciones generales de 2028 comenzará el primer domingo de julio de 2027 y que cualquier intento de definir candidaturas antes de esa fecha está prohibido por la ley. El incumplimiento de estas disposiciones conlleva sanciones, incluyendo la inadmisibilidad de las candidaturas seleccionadas fuera de los plazos establecidos.
Llamados al consenso y al respeto a la legalidad
Ante la creciente tensión, un grupo de diputados del PLD ha hecho un llamado a la alta dirigencia del partido para que se abra un espacio real de diálogo y se construya un consenso auténtico en torno al proceso de escogencia del candidato presidencial. Han enfatizado la necesidad de que el proceso interno se rija por los estatutos del partido y las leyes electorales vigentes, advirtiendo que cualquier intento de imponer mecanismos unilaterales sin la debida participación y consulta pone en riesgo la unidad interna del partido.
En resumen, la decisión del PLD de adelantar la elección de su candidato presidencial ha generado una crisis interna, con oposiciones de varios aspirantes y advertencias de la JCE sobre posibles sanciones por violar los plazos legales establecidos. La situación pone de manifiesto la necesidad de un consenso dentro del partido y el respeto a las normativas electorales para evitar mayores conflictos.

