Las autoridades de salud mundiales están haciendo saltar las alarmas ante un brote de una especie inusual del virus del Ébola que se está extendiendo en la República Democrática del Congo y Uganda.
La Organización Mundial de la Salud dijo que sospecha que el brote de virus Bundibugyo, una forma de ébola, ha causado más de 500 infecciones, entre ellas más de 130 muertes.
Solo ha habido dos brotes documentados anteriormente de esta especie del virus. Al ser tan poco frecuente, los científicos han tenido pocas oportunidades de estudiarlo.
¿Qué es el virus Bundibugyo? ¿Y cómo se propaga?
El virus Bundibugyo, identificado por primera vez en 2007, es una de las seis especies conocidas de virus del Ébola, que se encuentran principalmente en el África subsahariana. Se sabe que cuatro de estas especies causan enfermedades en humanos.
El Bundibugyo parece propagarse como otros tipos de ébola: por contacto directo con los fluidos corporales (como sangre, vómito, heces y saliva) de alguien infectado.
El virus no se propaga a través de partículas que permanecen en el aire. El fluido infectado debe entrar directamente en el cuerpo a través de una membrana mucosa, como los ojos, la nariz o la boca, o a través de un desgarro en la piel. El virus suele propagarse en entornos de atención médica.
¿Cuáles son los síntomas?
El Bundibugyo parece presentar síntomas similares a los de otras formas de ébola. Los primeros síntomas incluyen fiebre alta repentina, dolor de cabeza intenso, fatiga, dolor muscular y dolor de garganta (estos síntomas imitan los de una gripe grave o el paludismo, lo que puede dificultar a los médicos el diagnóstico rápido del ébola).
Días después, las personas suelen tener diarrea intensa y vómitos. Con menor frecuencia, los pacientes pueden presentar hemorragias, incluso de las encías y la nariz. Los efectos del virus en el sistema nervioso central también pueden hacer que algunos pacientes se sientan irritables y confundidos.
Robert Garry, profesor de la Facultad de Medicina de Tulane, quien ayudó a responder y estudiar el brote de ébola de 2014 en África occidental, dijo que, por lo general, las personas tardan más o menos una semana en enfermar tras la exposición al virus. Sin embargo, añadió que pueden pasar desde dos días hasta 21 antes de que la persona se sienta enferma.
Incluso después de que alguien se recupere del ébola, el virus puede permanecer en determinados “lugares santuario” del organismo, como los ojos o el semen, durante al menos varios meses, dijo Amesh Adalja, médico especialista en enfermedades infecciosas y académico sénior del Centro Johns Hopkins para la Seguridad de la Salud, quien ha estudiado los brotes de ébola. Esto significa que, en algunos casos, las personas pueden seguir transmitiendo el virus a otras. (No está claro con qué frecuencia ocurre esto).
¿Hasta qué punto es mortal el Bundibugyo?
La OMS ha calculado que en los dos brotes anteriores conocidos de Bundibugyo murieron entre el 30 y el 50 por ciento de las personas infectadas. Se trata de una tasa de mortalidad inferior a la de otros virus del Ébola, dijo Adalja. Pero no ha habido suficientes brotes como para afirmar definitivamente si será el caso de este brote, advirtió.

