La Federación Dominicana de Comerciantes (FDC) sostiene que el crecimiento de estos establecimientos está provocando el cierre de negocios dominicanos y reclama una mayor fiscalización por parte de las autoridades.
El presidente de la FDC, Iván de Jesús García, afirmó que existen más de 1,000 tiendas chinasdistribuidas en todo el territorio nacional y cuestionó las condiciones en las que operan algunos de estos comercios.
Durante un desayuno organizado por la Unión Nacional de Empresarios (UNE), en el que participó Pedro Urrutia, director de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), García planteó que el organismo recaudador debería intensificar las inspecciones a estos establecimientos.
Según sus estimaciones, la situación estaría provocando una evasión fiscal superior a RD$80,000 millones anuales.
Se trata de una cifra planteada por el dirigente empresarial que, según sus declaraciones, refleja el impacto que atribuye a la informalidad y a las diferencias en el cumplimiento de las obligaciones tributarias.
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Comerciantes dominicanos alertan sobre el cierre de negocios
Para la FDC, el principal efecto de esta dinámica puede observarse en zonas comerciales tradicionales. García puso como ejemplo las avenidas Duarte y Mella, donde aseguró que el número de comerciantes afiliados a la organización se redujo de 91 a apenas siete.
De acuerdo con el dirigente, esto significa que 84 comercios afiliados dejaron de operar en esas áreas. Su argumento apunta a un cambio significativo en la composición del comercio de una de las principales zonas comerciales de Santo Domingo.
El panorama que describe también se extiende al interior del país. García señaló que en Moca la asociación de dueños de tiendas pasó de tener 33 miembros a contar únicamente con cinco.
El presidente de la FDC atribuyó estos cierres a la competencia de tiendas chinas, aunque las cifras corresponden a estimaciones presentadas por el gremio y no necesariamente representan el comportamiento de todo el sector comercial dominicano.
Santiago también fue citado como otro ejemplo. Según García, sectores comerciales como las calles 30 de Marzo y El Sol han experimentado una transformación en la composición de sus negocios, con una presencia cada vez mayor de establecimientos de propietarios chinos.

