El 24 de abril de 1965 marcó un hito en la historia de la República Dominicana, cuando el pueblo se levantó en defensa de la democracia y la Constitución de 1963.
Contexto histórico
Tras el derrocamiento del presidente Juan Bosch en septiembre de 1963, se instauró un gobierno de facto liderado por Donald Reid Cabral. Este régimen fue ampliamente rechazado por diversos sectores de la sociedad dominicana, que clamaban por el retorno al orden constitucional.
El levantamiento del 24 de abril
El 24 de abril de 1965, oficiales jóvenes del ejército y la policía, junto a civiles, se sublevaron con el objetivo de restaurar el gobierno legítimo de Bosch. Este movimiento cívico-militar contó con el respaldo de amplios sectores populares, incluyendo trabajadores, estudiantes y profesionales, quienes se organizaron en comandos armados para apoyar la causa constitucionalista .
La insurrección fue liderada por el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, quien asumió la presidencia en un gobierno provisional. Sin embargo, la situación se agravó con la intervención militar de Estados Unidos el 28 de abril, bajo el pretexto de proteger a sus ciudadanos y evitar la expansión del comunismo en el Caribe .
Legado y conmemoración
Aunque la Revolución de Abril no logró reinstaurar inmediatamente a Bosch en el poder, representó una expresión contundente del deseo del pueblo dominicano por la democracia y la autodeterminación. Este acontecimiento es considerado uno de los más significativos del siglo XX en el país y es recordado como una gesta patriótica en defensa de la soberanía nacional .
A 60 años de la Revolución de Abril, su legado perdura como símbolo de la lucha por la justicia, la libertad y el respeto a la voluntad popular en la República Dominicana.

