En un entorno financiero donde la escala importa, pero la confianza importa aún más, el desempeño reciente del sistema bancario dominicano confirma una tendencia clara: la banca múltiple continúa consolidándose con fortaleza, rentabilidad y niveles prudentes de riesgo. Dentro de ese universo, el Banco de Reservas de la República Dominicana (Banreservas) mantiene una posición dominante en los principales indicadores del sistema, reafirmando su liderazgo estructural. A noviembre de 2025, las cifras oficiales reflejan un sistema financiero en expansión, con activos, créditos y depósitos creciendo a ritmos cercanos a los dos dígitos, una rentabilidad saludable y una morosidad contenida, factores que apuntalan la estabilidad macrofinanciera del país.
Las estadísticas preliminares publicadas por la Superintendencia de Bancos muestran que los activos del sistema financiero dominicano alcanzaron RD$ 4.19 billones al 30 de noviembre de 2025, registrando un crecimiento interanual de 9.3%. Este crecimiento no es meramente contable, sino que se sostiene en el dinamismo real del crédito y del ahorro. La cartera de créditos totalizó RD$ 2.38 billones, con un aumento interanual de 9.2%, equivalente a unos RD$ 200.6 mil millones adicionales, mientras que los depósitos del público crecieron 11.4%, ubicándose en RD$ 3.22 billones, una señal clara de confianza de los ahorrantes y de mayor profundización financiera.
Desde la óptica de la solvencia, el patrimonio neto del sistema ascendió a RD$ 511,443 millones, tras crecer 10.2% respecto al año anterior, fortaleciendo la capacidad de las entidades financieras para absorber pérdidas inesperadas y reduciendo los niveles de apalancamiento relativo. En materia de riesgo crediticio, la morosidad se situó en apenas 1.93% a noviembre de 2025, uno de los niveles más bajos de la historia reciente, mientras que la cobertura de provisiones alcanzó 162.4%, muy por encima del mínimo regulatorio de 100%, lo que aporta un colchón prudencial significativo ante eventuales deterioros.
La combinación de expansión con prudencia también se refleja en el desempeño financiero. El sistema bancario acumuló un resultado neto de RD$ 81,808 millones a noviembre de 2025, con un retorno sobre activos (ROA) de 2.22% y un retorno sobre patrimonio (ROE) de 18.53%, confirmando que se trata de un sector rentable, eficiente y bien gestionado.

