El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) mantiene bajo vigilancia un área de baja presión en el Atlántico tropical central con 70% de probabilidad de desarrollo en los próximos siete días, en una señal de que la cuenca atlántica podría sumar en breve su tercer sistema con nombre de la temporada.
De acuerdo con información difundida por NBC South Florida y el propio NHC, el fenómeno no representa por ahora una amenaza para Florida ni para la costa continental de Estados Unidos.
El sistema se localiza a unos 800 kilómetros (500 millas) al suroeste de Cabo Verde y muestra una actividad convectiva todavía limitada. El último parte oficial del NHC señaló que las condiciones ambientales serán más favorables entre este martes y el cierre de la semana, con un desplazamiento previsto hacia el oeste y el oeste-noroeste sobre aguas abiertas del Atlántico.
Qué se sabe del sistema bajo vigilancia
El pronóstico del organismo fija en 30% la probabilidad de formación en 48 horas y en 70% la posibilidad de desarrollo en siete días. Según el boletín del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, una depresión tropical podría formarse hacia la segunda mitad de la semana si la circulación logra consolidarse.
Asimismo, los modelos de pronóstico coinciden en que el sistema tiene margen para organizarse, aunque con una estructura todavía débil. Si alcanza la intensidad de tormenta tropical, recibirá el nombre de Cristobal, el próximo de la lista asignada para la temporada atlántica.
Las trayectorias actuales indican que el disturbio permanecería en mar abierto y luego tomaría una curvatura hacia el norte. Ese escenario aleja, por ahora, cualquier impacto directo sobre el sur de Florida, la costa este de Estados Unidos o el Golfo de América, de acuerdo con el reporte oficial.
La evolución de este sistema ocurre en una temporada que avanza por debajo del ritmo histórico en cantidad de energía acumulada. NBC South Florida detalló que el indicador Accumulated Cyclone Energy (ACE), que mide la actividad de una temporada a partir de la intensidad y duración de los ciclones, se ubica en 2,6 tras el paso de Arthur y Bertha, dos tormentas de corta duración en el Golfo.
Ese valor queda lejos del promedio de 12,5que suele registrarse para esta altura del calendario, según el mismo reporte. Hacia mediados de septiembre, cuando la temporada atlántica suele acercarse a su pico, el promedio de ACE asciende a 66, mientras que una temporada media completa ronda 122.
El retraso frente a los registros habituales aparece asociado a un entorno menos favorable para la organización de ciclones tropicales. Entre los factores figuran la persistencia de cizalladura del viento y pulsos de aire sahariano, dos elementos que suelen limitar la consolidación de sistemas en el Atlántico tropical. Además, la influencia de El Niñopodría afirmarse en los próximos meses.

