El presidente Luis Abinader ha reiterado su postura firme respecto al control migratorio en la frontera con Haití, enfatizando que permitir el ingreso de personas indocumentadas es “totalmente inaceptable” y que los militares tienen la responsabilidad de evitarlo.
Durante una visita a la Fortaleza General Francisco A. Salcedo en Dajabón, Abinader instó a los miembros del Ejército a duplicar sus esfuerzos para mantener la frontera “segura y blindada”, subrayando que proteger la frontera es un tema de seguridad nacional.
Además, el gobierno ha propuesto una reforma legal que contempla sanciones más severas para funcionarios civiles y militares que faciliten o participen en el ingreso de inmigrantes indocumentados, incluyendo penas de hasta 40 años de prisión y multas significativas.
Estas medidas forman parte de un paquete de 15 acciones anunciadas por el presidente para enfrentar la inmigración ilegal y garantizar la seguridad nacional.

