En los últimos meses, la República Dominicana ha intensificado las deportaciones de ciudadanos haitianos en situación migratoria irregular. Desde octubre de 2024, el gobierno implementó una política más estricta, con el objetivo de deportar hasta 10,000 haitianos por semana, debido al incremento de migrantes procedentes de Haití y la crisis que enfrenta ese país.
Para diciembre de 2024, las autoridades reportaron la repatriación de más de 76,000 haitianos desde el inicio de esta política en octubre. Estas acciones han sido objeto de críticas por parte de organismos internacionales y activistas de derechos humanos, quienes señalan posibles violaciones a los derechos de los deportados. Sin embargo, el gobierno dominicano sostiene que estas medidas son necesarias para salvaguardar la seguridad y soberanía nacional, y asegura que las deportaciones se realizan respetando la dignidad y los derechos fundamentales de las personas afectadas.
Es importante destacar que la situación en Haití continúa siendo crítica, con altos niveles de violencia y desplazamientos internos, lo que ha llevado a la comunidad internacional a solicitar la suspensión de las deportaciones hacia ese país.

